Volver a Arquetipos del Alma

PERSÉFONE

Escucha, diosa, la música íntima de mi sentir; intuye, clarividente, la nostalgia sin palabras de mi alma dormida. ¿Cómo podría rogarte despertar, dormida?

Sólo tú conoces el exilio misterioso y el retorno.

Guíame, reina de lo invisible, por la ruta secreta de mi destino, orientado apenas por los fulgores del soñar y los oráculos oscuros de la coincidencia.

Dame tu fe para entregarme sin miedo al descenso inevitable al interior de mi ser, concédeme tu inocencia para dejarme raptar por el que está adentro.

De la granada mágica de tu mundo subterráneo quiero comer, para que el sabor de la eternidad venza los vapores del olvido. ¡Permítelo!

Enséñame, esposa del que no se nombra, a atravesar la muerte y renacer en éxtasis con las primaveras de mi espíritu; coróname con tus flores para celebrar la vida danzando todos juntos sobre la tierra generosa.